Qué es la terapia EMDR y para qué sirve

Psicóloga Sanitaria Ana Roldán

Qué es la terapia EMDR y para qué sirve

La terapia EMDR es un enfoque psicoterapéutico utilizado para trabajar experiencias difíciles o traumáticas que siguen influyendo en el presente. Muchas personas llegan a consulta porque ciertos recuerdos continúan generando ansiedad, miedo o una sensación de bloqueo incluso tiempo después de haber ocurrido.

En estos casos, el trabajo terapéutico puede centrarse en comprender cómo esas experiencias han quedado registradas en la memoria y de qué forma siguen afectando a la vida actual.

La terapia EMDR se utiliza especialmente en el tratamiento del trauma psicológico, aunque también puede aplicarse en otras situaciones en las que determinadas experiencias siguen generando malestar.

Qué significa EMDR

EMDR son las siglas de Eye Movement Desensitization and Reprocessing, que se traduce como Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares.

Este enfoque fue desarrollado por la psicóloga Francine Shapiro y actualmente cuenta con un amplio respaldo científico en el tratamiento del trauma.

El modelo parte de la idea de que algunas experiencias difíciles pueden quedar almacenadas en la memoria de una forma que no llega a integrarse completamente. Cuando esto ocurre, ciertos recuerdos pueden activarse con facilidad y provocar reacciones emocionales intensas en el presente.

Por ejemplo, una situación actual puede despertar miedo, ansiedad o inseguridad porque conecta con experiencias anteriores que no han podido procesarse del todo.

Cómo funciona la terapia EMDR

El objetivo de la terapia EMDR es facilitar que el cerebro pueda procesar esas experiencias de una forma más adaptativa.

Durante el proceso terapéutico se trabaja con recuerdos que continúan generando malestar. El objetivo no es simplemente hablar de lo ocurrido, sino permitir que el sistema nervioso pueda integrar esa experiencia de una manera diferente.

Uno de los elementos característicos de este enfoque es el uso de estimulación bilateral, que puede realizarse mediante movimientos oculares, sonidos alternos o pequeños estímulos táctiles.

Este tipo de estimulación ayuda a que el cerebro procese la información asociada a esos recuerdos y a que la intensidad emocional vaya disminuyendo progresivamente.

En qué casos se utiliza la terapia EMDR

Aunque la terapia EMDR se desarrolló inicialmente para el tratamiento del trauma, actualmente se utiliza también en otras situaciones en las que ciertas experiencias siguen teniendo un impacto en el presente.

Algunos ejemplos pueden ser:

  • experiencias traumáticas

  • recuerdos que continúan generando miedo o ansiedad

  • situaciones difíciles que han afectado a la autoestima

  • experiencias del pasado que siguen influyendo en las relaciones

  • ansiedad relacionada con experiencias previas

Cada proceso terapéutico es diferente, por lo que siempre es importante valorar de forma individual qué enfoque puede resultar más adecuado.

Cómo es una sesión de terapia EMDR

Antes de comenzar a trabajar con recuerdos concretos, el proceso terapéutico incluye varias fases de preparación.

En las primeras sesiones se dedica tiempo a comprender la historia de la persona, identificar las situaciones que generan malestar y desarrollar recursos que ayuden a manejar las emociones.

Cuando existe una base suficiente de seguridad, se puede comenzar a trabajar con determinados recuerdos utilizando estimulación bilateral.

Durante este proceso muchas personas experimentan que la intensidad emocional asociada a esos recuerdos va disminuyendo y que aparecen nuevas formas de comprender lo ocurrido.

El objetivo no es olvidar lo que pasó, sino que esos recuerdos dejen de generar la misma reacción emocional en el presente.

La terapia EMDR dentro de un enfoque integrador

En la práctica clínica, la terapia EMDR suele formar parte de un enfoque terapéutico integrador. Esto significa que se combina con otras formas de trabajo según las necesidades de cada persona.

El proceso terapéutico no se centra únicamente en reprocesar recuerdos, sino también en comprender los patrones emocionales, relacionales y cognitivos que influyen en el bienestar actual.

De esta forma, el trabajo terapéutico permite abordar tanto las experiencias del pasado como las dificultades que aparecen en el presente.

Un proceso adaptado a cada persona

Cada proceso terapéutico es diferente. El uso de la terapia EMDR depende siempre de la situación personal de cada persona y de las dificultades que esté atravesando.

En algunos casos puede ser el eje principal del tratamiento y en otros formar parte de un proceso terapéutico más amplio.