Por qué tengo ansiedad sin motivo
Psicóloga Sanitaria Ana Roldán


Qué es la ansiedad
La ansiedad es una respuesta natural del organismo. Forma parte del sistema de alerta que nos ayuda a reaccionar ante situaciones que percibimos como exigentes o amenazantes.
Gracias a este sistema podemos prepararnos para afrontar retos, tomar decisiones importantes o responder ante situaciones de peligro.
El problema aparece cuando ese sistema de alerta permanece activado con demasiada frecuencia o intensidad, incluso cuando no existe una amenaza real en el momento presente.
En estos casos pueden aparecer diferentes síntomas, como por ejemplo:
preocupación constante
dificultad para desconectar mentalmente
sensación de tensión o inquietud
pensamientos repetitivos
dificultad para dormir
sensación de presión en el pecho o en el estómago
Cuando estos síntomas se mantienen en el tiempo, la ansiedad puede empezar a afectar al bienestar y al funcionamiento cotidiano.
Por qué la ansiedad puede aparecer sin un motivo claro
A menudo la ansiedad no tiene una única causa. Más bien suele ser el resultado de distintos factores que se van acumulando con el tiempo.
Acumulación de estrés
El estrés sostenido puede mantener el sistema nervioso en un estado de activación constante. Cuando esto ocurre durante largos periodos, el cuerpo puede reaccionar con ansiedad incluso en momentos aparentemente tranquilos.
Aunque externamente la situación parezca estable, el organismo sigue funcionando en modo de alerta.
Pensamientos anticipatorios
En algunas personas la mente tiende a anticipar problemas o imaginar escenarios negativos. Este tipo de pensamientos pueden aparecer de forma automática y generar una sensación constante de preocupación.
Cuando la mente permanece en ese estado de anticipación, es más fácil que aparezcan síntomas de ansiedad.
Autoexigencia y presión interna
La autoexigencia elevada también puede generar un estado interno de tensión. Sentir que hay que hacerlo todo bien o que no se pueden cometer errores puede mantener una sensación de alerta continua.
Con el tiempo, esta presión interna puede contribuir a que la ansiedad aparezca con más facilidad.
Experiencias emocionales previas
En ocasiones ciertas experiencias del pasado pueden seguir influyendo en cómo reacciona el sistema emocional en el presente.
Aunque la situación actual no sea amenazante, el organismo puede reaccionar de forma intensa ante determinados estímulos o situaciones que recuerdan, de alguna manera, a experiencias anteriores.
Cuando la ansiedad empieza a generar malestar
Sentir ansiedad en algunos momentos es normal. Forma parte de la experiencia humana.
Sin embargo, puede ser útil prestar atención cuando:
la ansiedad aparece con mucha frecuencia
resulta difícil detener los pensamientos de preocupación
el cuerpo permanece en tensión gran parte del día
interfiere en el descanso o en la concentración
limita actividades o decisiones importantes
En estos casos puede ser recomendable buscar apoyo psicológico.
Cómo puede ayudar la terapia psicológica
La terapia permite comprender mejor qué factores están influyendo en la ansiedad y desarrollar recursos para gestionarla de una manera más saludable.
El proceso terapéutico suele incluir distintos aspectos, como por ejemplo:
identificar patrones de pensamiento que alimentan la ansiedad
comprender el origen emocional del malestar
aprender estrategias de regulación emocional
trabajar experiencias que siguen generando activación
A través de este proceso muchas personas comienzan a entender mejor lo que les ocurre y a desarrollar una relación diferente con la ansiedad.
Con el tiempo, la ansiedad puede perder intensidad y dejar de ocupar tanto espacio en la vida cotidiana.



